1. Especialización en Curaciones Avanzadas:

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▪Ulcera de Pie Diabético
▪Ulcera Venosa
▪Ulcera Arterial
▪Ulcera Por Presión
▪Heridas Complicadas
▪Heridas Simples
▪Tratamientos avanzados
▪Apósitos de última generación*
▪Cierre de Heridas al Vacio VAC**
▪Plasma Rico en Plaquetas***

* Apósitos Hidrocoloides – Hidrogeles – Apositos con Alginato de Plata – Apósitos con Alginato de Calcio – Mechas de Plata – Gasas con Petrolato – Parches de Silicona – Parches impermeables (Tegaderm)-  Solución Descontaminante (Prontosan).

2. Agregados Plaquetarios en Clínica

centrifugaEnfermeras especializadas que  van a pabellón con toda la implementación ( centrifuga , tubos , box L-PRF) para preparar los concentrados plaquetarios a cirujanos que requieran membramas L-PRF o I-PRF, A-PRF, llevando tecnología alemana de punta a su Centro de atención.

«Sanar a una persona  no cambia el mundo,
pero cambia el mundo de una persona.»

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Heridas en pacientes diabéticos

Diabetes-tipo-2Las heridas y la diabetes son enemigos incompatibles, especialmente si ocurren en los pies. El tener una mala circulación en las piernas,las arterias más estrechas y la pérdida de sensibilidad debido a una neuropatía (problema con las terminaciones nerviosas), pueden retrasar la cicatrización, aumentar la posibilidad de infecciones y hasta aumentar el riesgo de perder la pierna. Es importante que sepas como tratar una herida o un rasguño, aunque te parezcan inofensivos, para evitar posibles complicaciones.

Por lo general, un pinchacito en un dedo del pie, una ampolla que sale por el roce de un zapato, o  una cortada al afeitarnos, no nos preocupa mucho. Arden un poco, molestan, pero al poco tiempo ni nos acordamos. Si tienes diabetes no puedes darte ese lujo. Conviene que aprendas a tratar esas heridas leves para que evites infecciones y que la herida cicatrice lo antes posible.

Tipos de Diabetes


 Existen tres tipos de diabetes:

  1. Mellitus tipo 1: Los pacientes dependen absolutamente de la insulina.
  2. Mellitus tipo 2: La persona puede pasar incluso años sin ser diagnosticada.
  3. Diabetes gestacional: Se presenta en mujeres embarazadas, en donde existe riesgo, tanto para la madre, como para el feto, y si bien es reversible, existe una mayor probabilidad de que esta se vuelva a presentar en el futuro.

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Las heridas pueden complicarse en los pacientes con diabetes


La diabetes, además de cambiar la forma en que tu cuerpo produce, controla y utiliza la glucosa, acarrea otra serie de complicaciones que pueden obstaculizar y retardar la curación de las heridas, aunque sean leves. Entre estas se encuentran:

  • Daños en los nervios (neuropatía): los nervios responsables de recibir las sensaciones en la piel pueden estar dañados cuando la diabetes no ha estado controlada. Esto te pone en riesgo de tener menos sensibilidad en los pies, y entonces puedes no te darte cuenta de que tienes una ampolla, una úlcera o una herida hasta que se ésta empeora o se infecta.
  • Un sistema inmunológico debilitado por los niveles elevados de la glucosa (el azúcar) en la sangre, lo que aumenta las posibilidades de que una herida se infecte.
  • Arterias más estrechas, lo que dificulta una buena circulación, que es un factor fundamental a la hora de promover la cicatrización y la curación de las heridas.

Úlceras, Quemaduras y Escaras


Úlcera varicosa
La úlcera varicosa es una complicación severa de la mala circulación venosa. Puede ser consecuencia de las várices, insuficiencia valvular superficial, safena, perforante o profunda. Su tratamiento en base a curaciones con medicamentos especiales, tratamiento de las várices mediante curaciones avanzadas con apósitos y vendajes especiales para un rápido alivio del dolor , mejoría de la circulación y cicatrización de la úlcera.

Quemaduras

Es toda lesión accidental, fundamentalmente de la piel y tejidos subepidérmicos, que puede  ser producida por el calor, substancias químicas, o electricidad.

La causa principal de lesiones por quemadura entre los adultos es el fuego, mientras que en el caso de los niños, la causa principal es la escaldadura. Los bebés y los ancianos son quienes tienen un riesgo mayor de lesiones por quemaduras.

Las quemaduras graves pueden ser lesiones devastadoras, tanto desde el punto de vista físico como emocional, y no sólo para la víctima sino también para toda la familia. Las personas que padecen quemaduras graves pueden quedar discapacitadas, desfiguradas, sufrir pérdida de movilidad, cicatrices, infecciones, pesadillas o recuerdo súbito del episodio traumático, amputación, además de la pérdida de amigos, familiares o posesiones en el incendio. Además, las quemaduras graves pueden penetrar hasta las capas profundas de la piel y provocar daños en músculos y tejidos, y afectar prácticamente todos los sistemas corporales.

Úlceras por presión o Escaras

Las escaras, llagas o úlceras por contacto resultan de una presión constante que daña la piel y los tejidos debajo de la misma. Las escaras varían en gravedad desde las leves (cuando la piel se enrojece un poco), hasta las severas (úlceras profundas que llegan hasta el músculo y el hueso).
La presión constante en la piel oprime pequeños vasos sanguíneos que proveen a la piel de nutrientes y oxígeno. Cuando la piel no recibe nutrientes y oxígeno por un tiempo, los tejidos se mueren y se forma una úlcera. El enrojecimiento de la piel que desaparece en cuanto se quita la presión.
También existen otros factores. Si una persona se desliza en la cama o en una silla, los vasos sanguíneos se estiran y esto puede causar llagas por contacto. Incluso una breve fricción puede causar leves úlceras.

Las escaras se forman en las áreas del cuerpo en donde el hueso presiona fuertemente a la piel y el tejido contra una superficie exterior. Esto puede suceder cuando las partes huesudas (en donde los huesos sobresalen del cuerpo) están en contacto con otras partes del cuerpo, con un colchón o con una silla.

Las personas que deben guardar cama presentan escaras en la parte baja de la espalda debajo de la cintura (el sacro), en el hueso de la cadera (trocánter), y en los talones. Las personas en sillas o sillas de ruedas presentan llagas dependiendo de la posición en que se sientan. Las escaras por contacto también se pueden presentar en las rodillas, los tobillos, los omóplatos (parte de atrás del hombro), la parte de atrás de la cabeza y la columna vertebral.
Los factores que contribuyen al desarrollo de estas escaras son el estar reducidos a cama o silla, no poderse mover, falta de control de orina o excremento, mala nutrición, o falta de lucidez mental. Su riesgo de sufrir depende del número y gravedad de los factores que contribuyen a la formación de úlceras.


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